martes, 2 de marzo de 2010

El abrazo



El río desborda su furia, y con ira se derrama ladera abajo. Recorre con estrépito, iracundo, el laberinto sinuoso de las calles del pueblo. Nada lo detiene. Más abajo, el sembradío trema. La tierra seca se chupa el agua como si fuera una esponja. La riada pierde el fragor del inicio. Deja atrás, desolación y pena. Y ya como un hilo de plata, apenas brilla sobre las piedras de su fondo. Al final del camino lo espera el mar, que inmenso lo acoge y lo cubre con su manta de espuma.

Y aquella fuerza indómita, en remanso queda.


Foto y texto:

©Susana Sosa Villafañe

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3 comentarios:

  1. Hola Susana:
    Como te va todo, hace dias que no hablamos.
    La poesia es muy hermosa, llena de sensiblilidad.

    Besos
    Tessa

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  2. Gracias, Tessa. ¿Cómo te va a tí? Me alegro por lo de la tertulia en la radio.
    Cariños.

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